martes, 27 de abril de 2010

Infidelidad

INFIDELIDAD: ¿EL LADO POSITIVO?
POR JERASSI FERRER ALONSO

"La relación de pareja, a diferencia de la soltería, a pesar de las dificultades que encierra, si se sabe conducir, ofrece más gratificaciones que insatisfacciones."

¿Cómo funcionan los mecanismos de la infidelidad en la pareja y que perspectivas existen acerca de ella? La psicología evolucionista nos habla del por qué nuestros instintos nos empujan a la infidelidad, y en qué se diferencian la tendencia de la infidelidad masculina de la femenina.

Al parece tanto hombres como mujeres están programados evolutivamente para reaccionar de diferente forma ante la posibilidad o deseo de ser infiel. En el caso de los hombres, el hecho de mantener una relación exclusiva de forma prolongada, le suele agudizar un deseo intrínseco de desear a varias mujeres, por lo que se ven en busca de variedad sexual denotando que la infidelidad del hombre es física, mientras que las mujeres están programadas evolutivamente para buscar concebir hijos del mejor hombre, y posteriormente dominarlo para que este permanezca a su lado y así facilitar y garantizar el sacar adelante a los hijos creando con el tiempo una rutina, y cuando la mujer llega a perder esa atracción original que sentía por su hombre puede comenzar la búsqueda de un hombre mejor para comenzar de nuevo el ciclo.
Así, la mujer busca dos roles en un hombre: el de amante y el de proveedor. Cuando un hombre pierde el rol de amante conservando el rol de proveedor. La mujer instintiva y hasta inconsciente o semiconsciente podría iniciar la búsqueda en otra parte de la emoción del rol perdido de amante en su pareja, denotando que la infidelidad de la mujer es emocional.
Ahora entendiendo lo anteriormente planteado es fácil notar que realmente cada uno de los sexos percibe la “infidelidad natural” del otro por así decirlo, en un grado mínimo, como algo aceptable e inherente a su naturaleza. Tan es así que las mujeres consideran que es normal que los hombres se fijen en otras chicas atractivas por la calle aunque quieran recriminarlo para atender a un roll social que deben seguir o simplemente por tener el control de su pareja al hacerlo sentir culpable. Y los hombres ven normal que las mujeres puedan tener amores platónicos como un ídolo inalcanzable ya sea un gran actor o cantante ya que esta es la forma de seguir idealizando al “Príncipe Azul” u hombre perfecto de su búsqueda aunque en este caso sea inalcanzable.
Ahora bien aceptando nuestras tendencias naturales hacia la infidelidad también sabemos que, la infidelidad es algo muy mal visto desde nuestra perspectiva de personas civilizadas, razonables y dueñas de nosotros mismos y nuestras decisiones pero que, aun así después de todo demasiadas personas practican la infidelidad. Sin embargo, existen las posibilidades de que la infidelidad no siempre suponga, necesariamente un mal en toda la extensión de la palabra, pues así como somos seres razonables, dueños de nosotros mismos y de nuestras decisiones tomaremos decisiones y actitudes dependiendo de las circunstancias, del por qué y el cómo todo esto relacionado cuando se ha producido una infidelidad.
Y así es que hay personas para las que es traumático pensar que van a tener que estar toda la vida con la misma pareja, sin poder vivir otras experiencias, donde una infidelidad sin consecuencias puede aportar estabilidad a su relación de pareja. Por ejemplo ante la falta de cariño de la pareja, una situación de crisis, dudas o separación temporal una aventura o vivir experiencias con otras personas puede ayudar a valorar de nuevo a nuestra pareja, descubriendo que preferimos estar con ella, reforzando nuestros sentimientos por ella y el deseo de seguir juntos, dándonos una nueva perspectiva de nuestra relación y lo que deseamos de esta.
Y si bien es importante la sinceridad de base para que una relación funcione, existen diferentes circunstancias en la vida que ponen a prueba los valores y las necesidades emocionales de cada persona, y así por ejemplo hay quienes valoran más la lealtad que la infidelidad y, con una total discreción, se permiten ciertas libertades que no cuentan a sus parejas, pero consientes de que si esta omisión de hechos se mezcla con una mentira descubierta, será un problema de muy difícil solución claro esto en el caso de las personas que conceden más importancia a la mentira o deslealtad que a la infidelidad por lo que este mecanismo de “infidelidad” es positivo para las personas de naturaleza infiel, a las que les agobia el compromiso y la idea de la monogamia en el sentido en que les facilita pactar lealtad frente a fidelidad, lo que totalmente puede ayudar a que su relación se mantenga.
En cuanto al punto de la confianza de pareja, la comunicación y la sinceridad de la situación emocional o necesidades emocionales de ambas partes son cruciales así cuando se conoce al otro se tiene la confianza de que este no ha tenido intensión de lastimarle y que por ejemplo en una “noche” loca o un desliz ante una situación que no se había podido comprobar el otro replanteara principios, el daño que podría causarle a su pareja e incluso el grado de compromiso con el que realmente se quiere vivir la relación.
Entonces siendo de cualquier modo el desenlace depende de diversos factores: características personales, objetivos de vida, situación de la pareja y la infidelidad no debe vivirse necesariamente como un doloroso motivo de ruptura o una traición imperdonable puesto que aunque casi todo son “contras” en una infidelidad, hay circunstancias en las que puede ayudar a aclarar ciertas situaciones internas de quien la lleva a cabo y la pareja de este y que puede propiciar un crecimiento interno y de capacidad de análisis en ambas partes involucradas.

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